El riesgo de hígado graso asociado con una dieta de alto índice glicémico

Comer hidratos de carbono altos en el índice glicémico produjo no solo ratones más gruesos sino que también produjo ratones con hígados grasos según un estudio recientemente publicado (1). Durante veinticinco semanas dos grupos de ratones fueron alimentados con una dieta alta en hidratos de carbono. Un grupo tenía hidratos de carbono altos en el índice glicémico mientras que el otro grupo recibió hidratos de carbono bajos en el índice glicémico. Al finalizar el estudio, ambos grupos de ratones pesaban aproximadamente lo mismo, pero el grupo que comió hidratos de carbono altos en el índice glicémico tenían el doble de grasa corporal, el doble de grasa en la sangre y  el doble de grasa en sus hígados.

Este tipo de afección se conoce como enfermedad de grasa en el hígado no alcohólico y ahora se estima que afecta uno de cada niños obesos y dos de cada tres adultos obesos. Si no se trata, esta afección puede acarrear fallo hepático y la muerte. La enfermedad del hígado graso fue documentada por primera vez durante una cirugía de bypass intestinal en adultos en los años cincuenta que tenían diabetes. En los años setenta y actualmente en niños obesos. Cualquier grasa en el hígado se considera enfermedad y en casos avanzados, el hígado se inflama y es dañado por cicatrización.

Solo porque una persona tiene un peso ideal, no significa que no tienen la enfermedad del hígado graso, pero esta dolencia está fuertemente asociada con la obesidad, diabetes tipo 2 y lípidos en sangre elevados. El único tratamiento conocido es una gradual reducción en peso de una dieta de bajo índice glicémico y ejercicio físico.

Los hidratos de carbono se hallan naturalmente en frutas, verduras y granos. Todos los hidratos de carbono contienen azúcares que pueden se absorbidos rápidamente en el cuerpo humano. Esto causa una brusca elevación del azúcar en la sangre, activando al cuerpo para que produzca insulina para que los azúcares sean almacenados en las células del cuerpo para quemar en forma de energía. Si existen más hidratos de carbono que los que el cuerpo puede usar, se almacenan para uso futuro en forma de grasa.

En su estado natural, los hidratos de carbono se hallan con fibra lo cual ralentiza la absorción de los azúcares permitiendo al cuerpo liberar cantidades menores de insulina. En la dieta moderna estas fibras están eliminadas de los alimentos haciendo que los hidratos sean rápidamente absorbibles. Hacer que el cuerpo produzca grandes cantidades de insulina varias veces al día, con el paso del tiempo, hará que las células se vuelvan resistentes a la insulina. Esto significa que el cuerpo tiene que producir cantidades mayores de insulina para eliminar el azúcar de la sangre. Pronto el páncreas se agota y ya no puede producir las cantidades necesarias de insulina, causando la diabetes.

Los alimentos tienen un número asignado de Indice Glicémico que revela la rapidez en que es absorbida su energía, produciendo una elevación en sus niveles de azúcar en sangre. Este número, conjuntanente con el número de hidratos de carbono hallados en una ración de alimento, dan una carga glicémica que ofrece una visión más clara de como el alimento afecta la elevación en el azúcar en sangre.

Los alimentos de alto índice glicémico son las patatas, pan blanco y arroz blanco al vapor. Todos estos alimentos han sido procesados para eliminar su contenido natural de fibra. Los alimentos de bajo índice glicémico son granos integrales de centeno, frutas enteras y verduras enteras. Cuando se consumen los alimentos lo más parecidamente a su estado natural o no procesados, su índice glicémico es menor. Se puede ver una lista de 100 alimentos y sus índices glicémicos en http://.www.health.harvard.edu/newsweek/Glycemic_index_and_glycemic_lo…

Esto claro, significa comer alimentos consistente en productos enteros y eliminar comidas de alimentos procesados como mejor manera de reducir tu índice glicémico.

Fuentes:

(1)  Número de Septiembre de “Obesity” Dr. David S. Ludwig del Children´s Hospital de Boston.

(2) La dieta South Beach,  Dr. Arthur Agatston

Acerca de la Autora:

Jill R. Schaumloeffel, ha sido una ávida seguidora de la medicina alternativa y nutrición desde que descubrió la homeopatía viviendo en Alemania. Ha usado remedios tradicionales herbales, buena nutrición y ha buscado el consejo de practicantes alternativos para conservar su familia sana. Tiene una licenciatura en ingeniería eléctrica y usa sus habilidades de escritura técnica para escribir sobre nutrición y terapias alternativas. Para mayor información visita: www.jrschaum.com.

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