Una tensión sanguínea alta asociada a un deterioro en la habilidad para caminar en personas mayores (artículo de prensa)

Un deterioro en las funciones de las extremidades inferiores es corriente en personas mayores, y caminar peor se asocia con un aumento de riesgo de demencia y fallecimiento. Sin embargo, factores que contribuyen a las dificultades en el caminar en personas mayores no se entienden bien. Un estudio realizado por investigadores de Rush University Medical Center sugiere que una mayor tensión sanguínea puede ser un factor asociado con un deterioro en la capacidad de caminar en la ancianidad. La investigación dirigida por el Dr. Raj Shah y colegas en Rush Alzheimer Disease Center, se publicó en el número de Agosto de 2006 en Journal of Gerontology Medical Sciences, la publicación científica de The Gerontological Society of America.

Los investigadores reclutaron 888 clérigos católicos mayores sin demencia o enfermedad de Parkinson que están participando en un estudio sobre religiosos y su salud. Inicialmente se midió su tensión sanguinea, la presencia de enfermedades vasculares y diabetes fueron registradas, la función cognitiva fue evaluada y se inspeccionó sus medicamentos.

Al inicio y en visitas anuales subsiguientes, se evaluó el caminar y el equilibrio usando tareas de  rendimiento tales como el tiempo y número de pasos dados para caminar 3 metros, el tiempo que se tarda en sentarse y levantarse cinco veces, el número de pasos dados fuera de una raya marcada durante un tránsito de punta a talón de 3 metros de largo y una comparativa sobre la habilidad de permancer de pie con los ojos abiertos y cerrados.

Los participantes completaron un estudio de casi ocho evaluaciones anuales con un alto nivel de seguimiento. Se tuvo en cuenta edad, educación y género, el estudio halló un incremento de 10mmHg en tensión sistólica sanguínea asociado con personas con una tensión sanguínea sistólica de 160 mmHg que en personas con una tensión sanguínea sistólica normal de 120 mmHg.

“Después de pérdida de memoria, la preocupación mas grande de los individuos mayores es la pérdida de mobilidad” dijo el Dr. Raj Shah , director médico de Rush Alzheimer´s Disease Center´s Memory Clinic. “Si la alta tensión sanguínea eestá impactando el caminar, es un factor de riesgo que posiblemente se pueda controlar para poder ayudar a la gente a mantenerse activa al ir envejeciendo”.

El estudio no fue capaz de determinar por qué la tensión arterial tiene un impacto en la movilidad. Sin embargo, Shah constata que puede ser parcialmente debido a la apoplejía. El estudio halló que la diabetes, enfermedades vasculares o cognición no cambiaban la asociación entre tensión sanguinea y función de las extremidades inferiores. Aunque una apoplejía base no tenía un efecto en la tensión sanguínea asociada a función de miembros inferiores, cuando los investigadores sacaron individuos que desarrollaron apoplejía durante el estudio, la relación entre tensión sanguínea y movilidad no era tan fuerte.

Serán necesarios estudios mas extensos examinando las mediciones de tensión sanguínea a lo largo de la vida para explorar completamente por qué hay una unión entre la tensión sanguínea y la función de las extremidades inferiores. Además, Shah espera que las pruebas clínicas estudien si el tratamiento de la tensión sanguínea mejora las habilidades para caminar.

“Las dificultades para caminar son muy frecuentes en adultos mas mayores. Esperamos que nuestra investigación conllevará mejores opciones de tratamiento y medidas preventivas que ayudarán a los mayores a mantener vidas activas e independientes”, dijjo Shah.

Los investigadores son parte de la Rush Alzheimer´s Disease Center, una institución encabezada por el Dr. David Bennett. Este centro es uno de 30 que hay en los Estados Unidos respaldados por el Instituto Nacional del Envejecimiento de los EE.UU. en los Institutos Nacionales de Salud para estudiar y cuidar pacientes de Alzheimer.

Los investigadores de Rush están muy agradecidos por la dedicación y altruismo de los voluntarios que participaron en el estudio de Ordenes Religiosas, un estudio longitudinal, clínico y patológico sobre personas mayores sin demencia. La investigacion fue apoyada por subvenciones del Instituto Nacional del Envejecimiento de los EE.UU. que encabeza un esfuerzo federal para apoyar y realizar estudios básicos, clinicos y sociales sobre el envejecimiento y la enfermedad de Alzheimer.

Artículos relacionados con este artículo:

. Echarle la culpa al sodio alimenticio de la tensión alta es demasiado simplista; el problema real puede ser carencias minerales.

. Cúrate en 15 días transformando tu sangre (Parte cuatro)

. El potasio normaliza la alta tensión sanguínea

. El milagro del aloe vera. Una medicina natural para el cáncer, colesterol, diabetes, inflamación y otras enfermedades.

. Estudios muestran que las setas reishi ayudan a personas con una variedad de dolencias desde tensión alta a SIDA.

Esta entrada fue publicada en Uncategorized y etiquetada , , , , , , , , , , , , . Enlace permanente marcadores.