Mas investigaciones recalcan los amplios beneficios para la salud de aceites de pescado Omega-3 y pescados grasos

La investigación de aceites de pescado Omega-3 está arrojando resultados cada vez mejores, estudios nuevos han hallado que los aceites de pescado con Omega-3 pueden ayudar en tres enfermedades catastróficas: Alzheimer, fallo coronario y cáncer.

Ernest J. Schaefeer MD del centro de investigación de nutrición en USDA, Tufts University, en Boston, analizó los niveles de Omega-3 y el riesgo de demencia, incluida la enfermedad de Alzheimer. Él y sus colegas midieron los niveles en sagre de ácido docosa-hexaenóico (DHA), uno de los omega-3 principales hallados en el pescado), en 899 hombres y mujeres de edad avanzada. Mas de la mitad de los sujetos también rellenaron cuestionarios sobre sus dietas que se usaron para evaular la ingestión de DHA y pescado.

En el transcurso de 9 años, 99 sujetos desarrollaron demencia. Schaefer determinó que las personas con mayores niveles en sangre de DHA tenían aproximadamente la mitad de las posibilidades de desarrollar demencia en comparación con las personas que consumían poco DHA. También tenian un 39% menos posibilidades de desarrollar la enfermedad de Alzheimer.

Las personas con los niveles más altos de DHA consumían unas tres raciones de pescado a la semana  que suministraban el equivalente de 180 mg. de DHA diarios.

Las grasas forman aproximadamente el 50% del peso no acuoso del cerebro y el DHA es la grasa predominante que se encuentra en las membranas celulares de la materia gris del cerebro.

En un estudio independiente, Alberto U. Ferrari, MD de la Universidad de Milano-Bicocca de Milán (Italia), trató a 25 pacientes con fallo cardiaco con fármacos beta-bloqueantes e inhibidores ACE. Todos los pacientes habían sufrido un ataque al corazón que les había dejado una capacidad debilitada de bombear sangre.

Quince de los pacientes también recibieron 2 gramos de aceites de pescado Omega-3 y 10 recibieron placebos a diario durante cuatro meses. Los suplementos  de pescado contenían unas tres quintas partes de DHA y dos quintas partes de ácido eicosapentaenico (EPA, otra grasa Omega-3).

Los omega-3 mejoraron la “sensibilidad baroflex” de los pacientes, conllevando un ritmo cardiaco mas estable, menos variable y con menor nivel de reposo. Los beneficios, constató Ferrari, fueron mas grandes y más allá de las mejorías logradas con los medicamentos.

Finalmente Alicja Wolk, DMSc de la Karolinska Institute de Estocolmo,  Suecia, y sus colegas analizaron la relación entre el consumo de aceite de pescado rico en grasas omega-3 y el riesgo de cáncer de riñón en mujeres. Estudiaron datos obtenidos de un estudio en curso de más de 61.000 mujeres de mediana edad y mayores cuya salud fue controlada durante una media de 15 años (www.inflammationsyndrome.com).

Las mujeres que consumían una o más raciones de pescado graso a la semana tenían un 44% menos probabilidad de desarrollar cáncer del riñón que las mujeres que no consumían pescado. Las mujeres que consumíanuna o más porciones de pescado a la semana durante por lo menos 10 años, tenían una probabilidad 74 menor de desarrollar cáncer de riñon.

Referencias:

Schaefer E.J. Bongard V. Beiser AS et al. Plasma phosphatidylcholine docosahexaenoic acid content and risk of dementia and Alzheimer´s disease. Archives of Neurology 2006,63: 1545-1550.

Radaelli A. Cazzaniga M., Viola et al. Enhanced baroreceptor control of the cardiovascular system by polyunsaturated fatty acids in heart failure patients. Journal of the American College of Cardiology. 2006; 48: 1600-1606.

Wolk A., Larsson SC, Johansson JE, et al. Long term fatty fish consumption and renal cell carcinoma incidence in women. JAMA, 2006, 296: 1371-1376.

Acerca del Autor:

Jack Challem, conocido como “reportero de la nutrición” es un entrenador personal de la nutrición que vive en Tucson (Arizona). Jack es uno de  los escritores más fiables sobre nutrición y salud en los EE.UU. y h escrito sobre investigación en nutrición, vitaminas, minerales y hierbas durante más de 30 años. Es el autor de The Food-Mood Solution,  The Nutrition and Lifestyle Plan to Feel Good Again (Wiley, 2007), Feed Your Genes Right (Wiley 2005). The Inflammation Syndrome (Wiley 2003) y es el autor principal de Syndrome X: The Complete Nutritional Program to Prevent and Reverse Insulin Resistance (Wiley 2000).

Escribe en diversas publicaciones incluyendo Alternative Medicine, Better Nutrition, Body & Soul, Experience Life y Lets Live. Los artículos científicos de Jack ha aparecido en Free Radical Biology & Medicine, Journal of Orthomolecular Medicine, Medical Hypotheses y otras publicaciones. Jack es un conferenciante frecuente en conferencias sobre medicina nutricional y en grupos de consumidores. Puedes contactar con él en www.foodmoodsolution.com.

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