La tensión arterial más alta asociada con un declive en la capacidad ambulatoria en personas mayores (artículo de prensa)

Un deterioro en la función de las extremidades inferiores es común en personas mayores y un empeoramiento en el caminar se asocia con un riesgo mayor de demencia y fallecimiento. Sin embargo, factores que contribuyen a dificultades en la habilidad para caminar en personas mayores no se entienden completamente aún. Un estudio llevado a cabo por investigadores en el Centro Médico de Rush University sugiere que la tensión arterial más alta puede ser un factor asociado con el deterioro en la capacidad para caminar en la vida más tardía. La investigación, dirigida por el Dr. Raj Shah y colegas en el Centro de Enfermedad de Alzheimer de Rush, se publicó en el número de agosto de la revista Journal of Gerontology; Medical Sciences, la publicación científica de la Sociedad de Gerontología de América.

Los investigadores reclutaron 888 cléricos católicos mayores sin demencia o enfermedad de Parkinson que están participando en el Estudio de Ordenes Religiosas. A nivel de base, se midió la tensión arterial, la presencia de enfermedades vasculares y diabetes y se evaluó la función cognitiva y se inspeccionaron medicamentos.

Inicialmente y después en visitas anuales subsiguientes, se evaluaron caminar y equilibrio usando tareas de rendimiento tales como el tiempo y número de pasos tomados para caminar unos cuatro metros, el tiempo que se tarda en sentarse y alzarse cinco veces, el número de pasos tomados fuera de alineamiento durante un recorrido de unos cuatro metros de pie a talón y una comparativa de la habilidad de permanecer de pie con los ojos abiertos y cerrados.

Los participantes completaron una media de unas ocho evaluaciones con un alto nivel de seguimiento. Realizando controles para tomar en cuenta la edad, nivel de estudios y género, el estudio halló que un incremento de 10 mm Hg en la tensión sistólica se asociaba con un mayor deterioro en la función de las extremidades inferiores. Como media, la función de los miembros inferiores se redujo un 28.7% más rápidamente en personas con una tensión sanguínea de 160 mm Hg que en personas con una tensión arterial normal de 120 mm Hg.

“Después de pérdida de memoria, la preocupación más grande de las personas mayores es la pérdida de movilidad” dijo el Dr. Raj Shah, director médico de la Clínica de la Memoria del Centro de Enfermedad de Alzheimer de Rush. “Si la tensión arterial alta está causando un impacto en el caminar, es un factor de riesgo que puede posiblemente ser controlado para poder ayudar a que las personas se mantengan activas a medida que envejecen”.

El estudio no fue capaz de determinar por qué la tensión arterial tiene un impacto en el caminar. Sin embargo, Shah constata que puede estar parcialmente relacionado con apoplejía. El estudio halló que la diabetes, enfermedades vasculares o cognición no cambiaron la asociación entre tensión arterial y función de extremidades inferiores. Aunque una apoplejía inicial clínica no tenía efecto en que la tensión alta se asociase con función de extremidades inferiores, cuando los investigadores eliminaron de la prueba a individuos que desarrollaban apoplejía durante el estudio, la relación entre tensión arterial y mobilidad no era tan notable.

Serán necesarios estudios más detallados examinando las mediciones de tension arterial a lo largo de la vida para explorar de forma más completa por qué existe una relación entre la tensión arterial y la función de los miembros inferiores. Además, Shah espera que las pruebas clínicas estudien si el tratamiento de la tensión arterial mejora las habilidades de caminar.

“Las dificultades para caminar son muy comunes en adultos mayores. Esperamos que nuestra investigación conllevará mejores opciones de tratamiento y medidas preventivas que ayudarán a adultos mayores a mantener vidas activas e independientes” dijo Shah.

Los investigadores son parte del Centro de Enfermedad de Alzheimer de la Universidad de Rush, encabezado por el Dr. David Bennett, este centro es uno de 30 en los EE.UU. subvencionado por el Instituto Nacional del Envejecimiento que a su vez forma parte del Instituto Nacional de la Salud (EE.UU.), para el estudio y cuidado de pacientes con Alzheimer.

Los investigadores están muy agradecidos por la gran dedicación y altruismo por parte de los voluntarios participando en el Estudio de Ordenes Religiosas, un estudio longitudinal, clinico-patológico de personas mayores sin demencia. La investigación fue respaldada por subvenciones del Instituto Nacional del Envejecimiento, que encabeza el esfuerzo Federal para apoyar y realizar estudios básicos, clínicos, sociales y conductuales sobre el envejecimiento y la enfermedad de Alzheimer.

Contacto: Kim Waterman Kimberly_Waterman@rush.edu 312-942-7820 Rush University Medical Center.

Artículos relacionados con este artículo:

. Culpar el sodio dietético de la tensión alta es demasiado simplista; el problema real puede ser una carencia de minerales

. Cúrate en 15 días transformando tu sangre (parte cuatro)

. El potasio normaliza la tensión alta

. Estudios demuestran que las setas reishi ayudan a personas afectadas por una serie de dolencias desde la tensión alta al SIDA

. El milagro del aloe vera: Un medicamento natural para el cáncer, colesterol, diabetes, inflamación, IBS y otras afecciones de la salud

Esta entrada fue publicada en Uncategorized y etiquetada , , . Enlace permanente marcadores.